Hay dos tipos de personajes femeninos en los filmes noir: la abnegada, cariñosa, diligente y siempre fiel novia o esposa, y la mujer fatal: fría, calculadora, manipuladora, destructiva, con el atractivo sexual a flor de piel; irresistible. En plena época noir, para la percepción masculina la mujer fatal era una bruja malvada y castradora, pero la visión feminista de finales de los años 70 rescató esta imagen, a la viuda negra, como un personaje poderoso y seductor, uno que decide que no tiene por qué depender de un hombre y mucho menos jugar de acuerdo a las reglas establecidas por éstos.
Si la amoralidad recae en los personajes noir masculinos, no tiene por qué no hacerlo en los femeninos. De este modo, la femme fatale es una mujer fuerte, dispuesta…