Desde hace siglos los habitantes del antiguo pueblo minero de Mineral del Chico, en Hidalgo, atestiguan y velan por mantener en buen estado sus magníficos bosques solitarios, vestigios de un territorio silvestre que desaparece poco a poco en el territorio nacional.
Inaugurado en 1565 como paso comercial hacia Pachuca, debido a la fiebre del oro y la plata que privó en la región –donde, se dice, hubo hasta 300 minas de plata en tiempos de esplendor–, el pueblo que ahora es Mineral del Chico fue conocido primero como Real de Atotonilco (lugar de agua caliente), y más tarde Atotonilco el Chico, para diferenciarlo del otro, Atotonilco el Grande, ubicado un poco más al norte del estado. Para el siglo XIX, al formarse la República, perdió el nombre de Real de…