LAS URBES MÁS ANTIGUAS
Las ciudades son elementos extremadamente vulnerables al paso del tiempo. Guerras, despoblaciones, epidemias, inundaciones, desertización… múltiples son los factores que amenazan su supervivencia, y muchas, algunas formidables, las que se diluyeron en las brumas de la historia desapareciendo por completo sin dejar apenas rastro. Babilonia, Troya, Cartago, Mesa Verde, Calakmul, Palenque, Petra o Pompeya, por distintas razones, y a pesar de ser centros de enorme importancia política, económica y cultural, no superaron el filtro implacable de los siglos. Y es que, como decía Séneca, “una era construye ciudades, una hora las destruye”. Otras, por el contrario, se han mantenido obstinadas en pie, a pesar de mil y un avatares, resistiendo toda clase de calamidades, asedios, destrucción y conquista. Algunas de ellas sobrevivieron a la civilización que…