Hasta ahora la ciencia daba por hecho que el ‘nacimiento’ de la mente simbólico-abstracta, de la capacidad del hombre para representar y reinterpretar en clave artística el mundo que lo rodea, tuvo lugar hace menos de 40,000 años, en plena Edad de Hielo, en Europa. Las pinturas rupestres más antiguas que se conocen están en la Cueva de El Castillo, en Cantabria (norte de España), en forma de esquemáticos discos rojos a los que se ha datado una antigüedad de 40,800 años. Mientras, en Altamira, la llamada Capilla Sixtina del Paleolítico, los testimonios pictóricos más antiguos han sido fechados en hace 35,600 años. Por otro lado, las pinturas figurativas que creíamos más primitivas se ubican en la cueva de Chauvet, en Francia, y tienen 32,400 años de vida. O al…