Probablemente la fascinación por mirar desastres y enormes tragedias en una pantalla se deba a que el público sabe en el fondo que está en la comodidad de una sala cinematográfica o, mejor aún, en su propia casa.
Este cine se distingue porque el detonante de la trama es una tragedia inminente, con repercusiones masivas, que puede ser de origen natural (terremotos, maremotos, tornados o erupciones volcánicas) o de origen humano y, por lo tanto, accidental (incendios, colisiones aéreas o terrestres, hundimientos de barcos…).
Entonces surgen varias subtramas que muestran cómo distintos personajes podrán sobrevivir o afrontar el gran desastre. Por supuesto, los personajes centrales son interpretados por actores de renombre, quienes muy probablemente sobrevivan.
En los arquetipos encontraremos casi siempre a una pareja que se enamora, un científico o…