Seguro has visto más de una película en la que los gatos salen como personajes astutos y egoístas, capaces de tramar planes macabros. Los perros, en cambio… uf, ¿cómo decirlo sin que suene a insulto? Bueno, hasta los ‘malos’ parecen bobos, y toda la filosofía canina parece resumirse en los pensamientos de Dug (el golden retriever de Up): “¡Pelota, oh, oh, oh, pelota… mi amo es bueno y listo… pelota, oh, oh… ardilla!”. Pero regresando a los gatos, como a nosotros no nos gusta caer en esos prejuicios, te invitamos a descubrir más acerca de estos enigmáticos, sociales y curiosos felinos.
Salvaje de corazón
Cuando un gatito se pone al acecho de una mosca o le salta encima a su ratón de hule, da risa y ternura porque actúa como…
