El geólogo Arthur Lakes encontró en 1874, hace casi 150 años, dientes fosilizados de algo que en su momento no se sabía qué era. Después, en 1902, el paleontólogo Barnum Brown descubrió un esqueleto parcial que coincidía, junto con otros fósiles, en lo que se reconoció como una especie nueva de dinosaurio: el Tyrannosaurus rex.
El esqueleto más completo de este carnívoro bípedo (85%) fue descubierto por Sue Hendrickson, una paleontóloga aficionada, ¡apenas en 1990! “Sue”, como se llama al esqueleto fosilizado de ese tiranosaurio, vivió 28 años.
En 2019 se dio a conocer el descubrimiento de “Scotty”, otro esqueleto de un T. rex que vivió 30 años –el récord de longevidad de los tiranosaurios que conocemos– y pesaba 8.7 toneladas –el más grande hallado–.
En general se han descubierto…
