Quintaesencia del genio renacentista, del uomo universale que por todo se interesa y en todo deja huella, el gran artista toscano nacido en Vinci–a sólo unos km de Florencia–fue mucho más que un pintor excepcional. Leonardo, es obvio, ha pasado a la Historia sobre todo como autor de cuadros inmortales de carácter religioso–La Última Cena, Santa Ana, la Virgen y el Niño–y magistrales retratos femeninos–Mona Lisa, el más famoso de todos los tiempos–, pero asimismo destacó por su talento en el mayor número de disciplinas imaginable: desarrolló proyectos de ingeniería civil y militar, fue un científico eminente en campos como la anatomía, la botánica, la óptica o la hidrodinámica, y demostró sus cualidades como inventor diseñando fantásticas máquinas que, en muchos casos, prefiguraron grandes innovaciones tecnológicas que tardarían siglos en…