El silicio (Si) es, tras el oxígeno, el elemento químico más abundante del planeta, forma parte de numerosas rocas y minerales, así como del manto terrestre. A nivel industrial, el silicio es importantísimo. Sus compuestos no solo son la base de numerosos adhesivos (siliconas, etc.) y materiales de construcción (fibras de vidrio, etc.), sino que también, por sus propiedades semiconductoras, constituye el principal elemento de los microcircuitos de ordenadores y microchips de teléfonos móviles y otros numerosos aparatos. Asimismo, el silicio es el componente fundamental de las fibras ópticas que interconectan a las sociedades modernas.
Un escaso número de organismos —en su mayoría unicelulares, como diatomeas, algunos radiolarios, tecamebas, etc.— emplean silicio para elaborar sus esqueletos. Para ello, incorporan ácido silícico (Si OH4), un compuesto comúnmente presente en forma disuelta…
