La única certeza que tenemos es la incertidumbre», afirmaba el sociólogo, filósofo y ensayista Zygmunt Bauman. Y así es. La vida, el devenir diario, están llenos de incertidumbre, de preocupaciones por el futuro, de circunstancias incómodas... Pretender controlar todo lo que nos rodea y nos afecta no puede hacer sino acrecentar el sentimiento, paradójicamente, de falta de control, así como generarnos estrés, ansiedad y otras emociones negativas y paralizantes.
Un ejemplo muy claro y reciente lo hemos vivido con la pandemia generada por la COVID-19 y las crisis de distintas naturalezas que la misma ha provocado. Esta epidemia global, simultánea en todos los rincones del planeta, nos ha demostrado, de forma muy fehaciente, que los imprevistos y las circunstancias inesperadas forman parte de nuestra existencia. Y que, como seres humanos,…
