¿ Si volvieras a nacer, te gustaría vivir otra vida distinta de la que tienes? Cuando, en 2003, surgió Second Life, la gente creyó que nadie podría resistirse a este universo virtual que “ofrecía la posibilidad de ser lo que uno quisiera ser, sin limitaciones de ningún tipo”, recuerda Virginia Eubanks. Creado por Linden Lab en 2003, fue uno de los primeros minimetaversos, un mundo en tres dimensiones que los usuarios podían ir ampliando –programando nuevos objetos de todo tipo, desde una flor a un campo de batalla, un traje de fiesta o una discoteca– a su antojo. El único objetivo, habitar ese mundo con todo lo que conlleva: relacionarse con otros, construir, comprar, vender objetos digitales o servicios, investigar, trabajar, crear, divertirse… La moneda de cambio, el linden dólar,…