Los alimentos crecen en la época que les corresponde de manera natural. Si son además consumidos de forma local, resultan la mejor opción para una alimentación sostenible. Estos son algunos ejemplos de productos de temporada:
Primavera: fresas, habas, patata nueva, espárragos verdes, cebollas, ajos tiernos, guisantes, nísperos, cerezas, albaricoques...
Verano: berenjenas, calabacines, pimientos, tomates, pepinos, sandías, melones, nectarinas, ciruelas, melocotones de agua, paraguayos, melocotones de viña...
Otoño: coles, cítricos, manzanas, setas, caquis, granadas, castañas, boniatos...
Invierno: naranjas, alcachofas, remolacha, coliflor, brócolis, hinojos, lechugas, escarolas, endibias, puerros, judías verdes, aguacates...…