Decir Citroën es evocar dos conceptos: suspensión hidráulica y coches para la gente. En 1919, André Citroën fundó esta marca francesa que cumple cien años haciendo vehículos para todos los públicos, desde el primogénito, el Tipo A. Fue el primer modelo europeo fabricado en serie y con el volante a la izquierda, y el primero en eliminar el puesto del chófer. En las vetustas carrozas motorizadas de su tiempo, cuando viajar era solo para las élites, el conductor y mecánico iba aislado de los señores. Desde el Tipo A, los automóviles empezaron a ser democráticos, utilitarios y prácticos.
Le siguieron el 5CV, el B10, el 11CV y, por fin, en 1948, el legendario 2CV, el Dos Caballos famoso por su suave amortiguación y su peculiar suspensión sorprendentemente elástica, que incorporaba…