Según cómo se combinen los ingredientes para hacer galletas, estas pueden ser blandas, crujientes, correosas, migosas, esponjosas, húmedas, secas... Por regla general, la mayoría de las recetas contienen harina, azúcar, huevo y grasa –normalmente mantequilla–.
Las clásicas cookies que devoraba a manos llenas Triki, el Monstruo de las Galletas, se elaboran colocando en las bandejas del horno cucharadas de una masa bastante fluida. Si te mantienes junto al horno observando todo el proceso, comprobarás que, tras unos cuantos minutos, la masa se desparrama. Y es normal. A partir de los 33 ºC la mantequilla que contiene en el interior se derrite. Cuanto más se expanda, más finas y grandes serán las galletas. Si te apetece que salgan gruesas, no hay nada como enfriar las bolas de masa durante al menos…
