Llevamos consumiendo estas peculiares plantas sin darnos cuenta aproximadamente desde los años ochenta: en yogures, mermeladas, confituras, helados, salsas, cremas, rellenos de pastelería, chucherías, productos bajos en calorías, etc. El agar, la carragenina o el alginato son componentes de las algas que, junto con otros compuestos de distinto origen, como el colágeno y la gelatina animal, el almidón de maíz, la pectina de las frutas y la goma guar vegetal, constituyen los principales aditivos alimentarios espesantes.
Asimismo, la gran cantidad de componentes activos de las microalgas hace que se estén probando para otro tipo de usos: en cosméticos, medicamentos y suplementos farmacéuticos, biocombustibles, fertilizantes, depuración de aguas residuales o biofijación del dióxido de carbono (CO2 ). Y volviendo a sus aplicaciones en la alimentación, los alérgicos al pescado o los…