Los cuervos de Nueva Caledonia, Corvus moneduloides, que habitan en algunas islas del Pacífico Sur, han desarrollado una cierta habilidad para extraer de sus escondites a los insectos de los que se alimentan. Desde hace años, se ha venido observando que emplean finos palitos, con los que pescan a sus víctimas. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Saint Andrews, en Escocia, ha descubierto que después de usarlos, los guardan cuidadosamente entre sus patas. De ese modo, pueden alimentarse sin problemas y luego seguir recolectando bichos con sus particulares cañas.
Martillos, cañas, bastones... El estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, pone de manifiesto que estos córvidos, al igual que los humanos, han ideado técnicas para conservar sus herramientas y evitar perderlas cuando no…