En esta era dominada por los smartphones y las tabletas, aún es posible dejarse seducir por un equipo de sobremesa, y Surface Studio, de Microsoft, es un ejemplo de ello. Su pantalla táctil de solo 12,5 mm de grosor ofrece una resolución de 4.500 x 3.000 píxeles, más que un televisor 4K, y puede abatirse. De este modo, se convierte en un lienzo digital que se maneja con los dedos, un lápiz Surface Pen o el Surface Dial, un pequeño disco que se sitúa sobre ella y que, con un giro, permite navegar, hacer zoom o desplegar distintas herramientas. También integra altavoces estéreo 2.1, lector de tarjetas, conectividad inalámbrica y cuatro puertos USB 3.0. Surface Studio puede ser el sueño de un diseñador, pero, desde luego, no es un sueño…