La delincuencia 2.0 parece estar fuera del control de las autoridades. Cazar a Dread Pirate Roberts, el creador de Silk Road, requirió el uso de agentes especiales del FBI, la DEA, el Departamento de Seguridad de Estados Unidos, Scotland Yard, la Interpol y hasta la Policía Real Montada de Canadá.
Y eso que Silk Road era un mercado con un dueño único, lo que facilitó las cosas, porque desarticular otras plataformas, como DarkMarket, totalmente descentralizadas, exigiría que el FBI persiguiera a todos los compradores y vendedores uno por uno, lo que excede los recursos de este cuerpo.
Tampoco sirve la fórmula “sigue el dinero” que se empleó para combatir a la mafia durante la ley seca, porque, además de bitcoines, hay más de setenta esquivas monedas virtuales, como Litecoin, Dogecoin…