Según el dermatólogo y profesor de la Universidad Internacional de Barcelona Ramón Grimalt, cuando se produce un problema capilar, lo primero que hacen los médicos de su especialidad, además de explorar a fondo el cabello, es pedir al paciente un análisis de sangre: “Tras un episodio de caída de pelo puede haber alteraciones hormonales, estados depresivos, situaciones de estrés o, simplemente, un problema de alimentación”.
La mayoría de especialistas cree que la melena es un reflejo de lo que comemos, porque la cabellera necesita numerosos nutrientes para mantenerse sana. Desde proteínas, como cisteína, cistina, metionina, arginina y lisina, presentes en carnes, pescados, lácteos, aves de corral, huevos y frutos secos, hasta vitamina A (zanahoria, brócoli, patatas, calabaza, espinacas...), vitamina B (legumbres, levadura de cerveza, carnes, huevos...) y minerales. Por ejemplo,…
