Arte, ciencia y tecnología maridan bien, como demuestra cada año el festival Sónar de Barcelona, una cita ineludible para saber lo que se cuece en el mundo de la cultura electrónica y digital que celebró su 3.ª edición a mediados de junio.
Y ese podría ser también el lema del llamado Sónar+D, que es, por así decir, la pata no estrictamente musical del evento, con instalaciones, demostraciones, ponencias, encuentros de startups, etcétera. En el congreso Stage+D by Mazda Rebels se presentó, por ejemplo, lo más parecido a lo que Pitágoras denominaba música de las esferas: el proyecto Sonidos del ALMA.
Así suena Orión. El 0 de enero de 01 , el radiotelescopio ALMA –siglas de Ata-cama Large Millimeter/submillimeter Array–, en Chile, apuntó con 16 de sus 66 antenas a la…