En España, se produjo la rotura de la balsa minera de Boliden; en Hungría, el vertido de 700.000 toneladas de lodos de aluminio; en Nigeria, derrames continuos de petróleo; y, en todos los mares, accidentes continuos asociados a hidrocarburos (Prestige, Erika, plataforma Deepwater Horizon y Exxon Valdez, entre otros). En nuestro país se podrían añadir otros nombres propios –Inquinosa, en Sabiñánigo; Ercros, en Flix; Fertiberia, en Huelva; bahía de Portmán, en Murcia…– a uno de los delitos ambientales que más destrozos provoca en el medio ambiente.
EL DRAMA DE LA E-BASURA. Vertederos ilegales y el tráfico de residuos se suman a una nómina de infracciones que, en el primer caso, ha llevado al Tribunal de Justicia de la UE a dictaminar, a finales del pasado mes de febrero, el incumplimiento…