En los años sesenta, el profesor Antonio Ruiz Fernández visita la casa de la familia de los Jiménez Pozo. Con sorpresa descubre allí un vaso de mármol gris veteado con dos inscripciones jeroglíficas grabadas. Una, debajo del labio, con forma de cartela rectangular y, otra, dispuesta circularmente sobre el labio. Ante el desconocimiento de la procedencia, del lugar del hallazgo (quizás cerca de la necrópolis de Laurita, en el Cerro de San Cristóbal, en Almuñécar) y del significado de la inscripción, el profesor se puso en contacto con Jean Leclant, un egiptólogo francés, quien lo estudió y tradujo. Se trataba de un vaso canopo donde mencionaba al quinto faraón hicso de la Dinastía XV, Apofis I (Apepi), que reinó en Egipto alrededor de 1555 a. C., en el Segundo Periodo…
