El nombre de Mir Jafar provoca sarpullidos en el subcontinente indio, y un cuadro de Francis Hayman, presente en la National Portrait Gallery de Londres, nos ayuda a entender por qué. En él, vemos a Robert Clive (Clive de la India) saludando a este personaje, cada uno con su séquito, con un elefante detrás. La escena de Hayman tiene lugar tras la batalla de Plassey (1757), una victoria del ejército británico frente a las tropas, mucho más numerosas, del último nawab independiente de Bengala, Siraj ud-Daulah. Mir Jafar «vendió» al nawab, contribuyendo, así, a la gloria de Clive y al asentamiento en esa región de la Compañía Británica de las Indias Orientales, la corporación colonial fundada en tiempos de Isabel I por unos emprendedores ingleses.
¿Qué ganó el aristocrático general…