Leonardo da Vinci (1452-1519) vs. Michelangelo Buonarroti (1475-1564)
Aunque es muy probable que en realidad se profesaran mutuamente admiración y respeto, sus personas tan dispares –Leonardo (arriba, autorretrato), cortés y hasta cortesano, disperso, elegante, dado a la ironía, pintor por encima de todo; Miguel Ángel, hosco, pendenciero, independiente, tenaz, desaseado, escultor sobre todas las cosas–, su rivalidad y sus envidias les llevaron, al parecer, a tener varios encontronazos callejeros en Florencia. El más gracioso y memorable fue como sigue: se cruzaron en una plaza y Miguel Ángel, en tono despectivo, llamó a Leonardo “viejo” –Da Vinci le llevaba 23 años–, ante lo cual este agarró una barra de hierro que allí había, la dobló, se la arrojó a Buonarroti y le espetó: “Enderézala, joven”. Toda una lección de ingenio.
Giovanni…
