LA PRIMERA MUJER OCCIDENTAL EN LOGRAR ACCEDER A LHASA, la capital prohibida del Tíbet, fue la francesa Alexandra David-Néel (1868- 1969). Llegó allí a pie, disfrazada de mendiga tibetana, con el pelo teñido y el rostro oscurecido con grasa y hollín. Fue en 1924, pero llevaba recorriendo el mundo desde muchos años atrás. Antes de cumplir los veinte, ya había escrito un libro de ideología anarquista y había hecho un viaje en bicicleta por España, Italia y Suiza. A los veinticinco había visitado la India y Túnez, donde estudió el Corán y se casó con el ingeniero ferroviario Philippe Néel en 1904, aunque siete años después se separó, hizo las maletas y emprendió un viaje rumbo a Egipto, y de allí a Ceilán, la India, Sikkim, Nepal, Tíbet, Corea y Japón.…
