Aunque España no intervino en la contienda, miles de españoles lucharon en los dos bandos, en todos los frentes y bajo todas las banderas. Parece como si la guerra europea hubiera sido en cierto modo una prolongación de nuestra Guerra Civil. Más guerra tras la guerra.
El 25 de agosto de 1944, el general Leclerc ordenó al capitán Raymond Dronne que se acercase con su novena compañía –la Nueve– al centro de París. De los 160 miembros que la formaban, 144 eran españoles, excombatientes antifranquistas. En sus blindados, los primeros en entrar en la ciudad liberada, ondeaban banderas republicanas y lucían nombres de batallas, pero no de la II Guerra Mundial, sino de la Guerra Civil española: Teruel, Brunete, Ebro... Su teniente, Amado Granell, fue el primero en alcanzar el…