El siglo XIX fue un tiempo complejo, de cambios profundos y acelerados. La globalidad, concepto que creíamos descubierto en el siglo actual, emergió precisamente en aquella centuria, cuando naciones, continentes y culturas empezaron a relacionarse entre ellos con mucha más facilidad gracias al desarrollo de las comunicaciones y los medios de transporte. Pero también fue el siglo del nacionalismo, el liberalismo, el socialismo, el pacifismo, el feminismo, el abolicionismo... Una era forjada a base de revoluciones políticas, pero también por la Revolución Industrial, que dio lugar al proletariado. Un período que alumbró el progreso científico, la modernización urbana, el crecimiento demográfico, los movimientos migratorios y los desplazamientos de europeos a otros continentes, sobre todo a América.
Hubo un indiscutible actor principal: Europa, que ejerció sobre los demás continentes poder –a…
