Aunque no alcanzara la violencia de una verdadera contienda secreta, en los años sesenta la CIA y el FBI llevaron a cabo una contundente campaña contra el fenómeno de la disidencia interior. La CIA, cuyo campo de acción se limitaba en teoría al “enemigo exterior”, participó en la artera lucha contra quienes se oponían, entre otras cosas, a la guerra de Vietnam; y, muy especialmente, contra músicos, artistas e intelectuales, verdaderos líderes de lo que dio en llamarse contracultura o movimiento hippie. Así, la CIA ejecutó en secreto la Operación Chaos, de la que sólo se tienen indicios.
De la lista de objetivos, el primero fue el músico Jimi Hendrix, que ya era vigilado por el FBI. Tras algún intento de inculparlo en asuntos de drogas, en 1970 moriría en…
