Oda Nobunaga no vivió lo suficiente para ver Japón unificado bajo su autoridad. Varios fueron los candidatos, respaldados por unos y otros daimios, para suceder al malogrado líder del clan, pero como era de esperar fue Toyotomi Hideyoshi, el vengador de Nobunaga, quien acabó saliéndose con la suya imponiendo a Hidenobu, nieto de Nobunaga, que acababa de cumplir dos años de edad.
EL NAPOLEÓN JAPONÉS. El niño quedaba así bajo la tutela de un consejo de cuatro regentes, que pronto quedó silenciado por las maniobras de Hideyoshi, el heredero natural del gran Oda Nobunaga, rebautizado por la historiografía occidental como el Napoleón japonés. Tras desmantelar el consejo, y una vez consolidado su dominio sobre Kioto, Hideyoshi se apresuró a fijar su cuartel general en Osaka, donde erigió un imponente castillo,…