A veces, cuando el clima lo permite, Will, de 16 años, toma su asador portátil, lo lleva a la orilla del río, cerca de su casa, y asa cortes de res con sus amigos. “Eso es lo que hacemos todo el tiempo”, dice.
Hace un año, Will empezó a acudir al gimnasio. Hace entrenamiento pliométrico y levanta pesas. Para optimizar sus resultados, ha incrementado su consumo de proteínas. Procura comer ya sea pollo o res casi todos los días. Aunque su dieta sigue siendo balanceada, considera que “la carne es la mejor fuente de proteína”. Y está consciente de que hay un estereotipo masculino atado al consumo de carne, y esto no es necesariamente lo que lo motiva. Según su forma de verlo, la carne es simplemente una opción “más…
