Surgió para proteger a los soldados de la lluvia y viento en la Segunda Guerra Mundial, pero rápidamente fue adoptada como una prenda que transmitía poder, seguridad y sofisticación.
En el cine, grandes actores la inmortalizaron, a tal grado que se popularizó en la sociedad, posicionándose como una prenda de deseo. Actualmente existen un sinfín de estilos y colores, dentro de los más populares están el beige, negro y azul marino, aunque el café y gris lucen muy bien.
¿CON QUÉ LO PUEDO COMBINAR?
Básicamente con todo.
Desde un traje formal, con pantalón casual, suéter o camisa, por supuesto con unos jeans y tshirt, hasta con pantalones deportivos, leggings o bikers.
EL TRUCO
Si tu gabardina lleva cinturón, pero la prefieres llevar abierta, lo mejor para no verte demasiado ancho…
