1 Prepara tu base
Olvídate de la avena instantánea, la cual siempre tiene una textura blanda. En vez de eso, opta por avena cortada, la cual absorbe líquidos pero retiene su textura crujiente. Sí, toma más tiempo cocinarla, pero esa es la razón por la que debes prepararla mientras duermes. En una olla mediana, coloca ⅔ de taza de avena cortada, una pizca de sal y 1 ¾ de taza de agua. Hierve el agua (hasta que haya algunas burbujas rompiendo la superficie) a fuego medio, remueve de la flama, coloca una tapa y deja remojar durante la noche.
2 Construye tu tazón
En la mañana, agrega un poco de leche y los siguientes ingredientes. Luego calienta todo a fuego medio/bajo por 5 minutos, removiendo un…