SIN IMPORTAR CUÁNTA MEDITACIÓN REALICEMOS, cuánto yoga practiquemos o las horas de Netflix y deportes por cable que veamos, los hombres no somos más felices que antes. A pesar de que México subió un puesto en el ranking de felicidad en el 2019, colocándose en el lugar 23, la realidad es que estamos realmente desanimados, y para empeorar las cosas, “vivimos en una cultura que está obsesionada con la felicidad”, dice Darrin McMahon, PhD., autor de Happiness: A History.
Y deberíamos estarlo: pensar positivamente se ha relacionado con una vida más larga, mejor salud, y sobra mencionar, un mayor bienestar. Al final del siglo XVII, explica McMahon, “las personas empezaron a decir, ‘Mira, no tenemos que sufrir una larga e insignificante existencia’”. Esta manera de pensar nos dio el derecho…
