Esta es otra cosa que las mujeres hacen mejor que los hombres: romper. Al menos es lo que asegura Craig Eric Morris, Ph.D. y antropólogo de Penn State, que estudia corazones rotos. Como un meteorito que golpeara la Tierra y acabara con todo, las mujeres también terminan con todo en caliente y rápido. Cuando una relación ha finalizado, lloran, invierten en vino tinto, ven las películas de Nicholas Sparks, se conectan a Tinder, recurren a Ellen para obtener fuerza espiritual y luego siguen adelante, en donde encuentran un lugar emocional mejor y justo ahí saludan al siguiente chico.
Los hombres, por otra parte, dividen su sufrimiento en largos, aburridos y onerosos capítulos, contando una y otra vez el triste relato, recordando cosas, investigando cada paso que da en Facebook, acosándola…