Para algunos un vuelo de más de siete horas puede parecer una tortura. Pero, muy al contrario, volar en Business Class es una experiencia que lleva el placer de viajar a otro nivel. Tras la pandemia, la demanda de este tipo de billetes ha aumentado hasta casi las cifras anteriores a 2020. Y, paralelamente, muchas compañías han perfeccionado su oferta para aumentar la comodidad del viajero.
Un ejemplo es Turkish Airlines, que conecta la capital otomana, Estambul, con 340 ciudades de todo el mundo, entre ellas cinco capitales españolas: Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia y Bilbao. Galardonada con el premio World Class, que solo han recibido siete aerolíneas en todo el mundo, Turkish Airlines ha sido, además, nombrada “aerolínea global de cinco estrellas” por quinta vez consecutiva.
Entre las ventajas de…