CARMELO ANTHONY no necesita salir disparado. Solo necesita pensárselo. Está en mitad de un entrenamiento cuando coge la pelota cerca de la línea de tiros libres, de espaldas a la canasta, dribla una vez y despista a un defensor imaginario. A continuación se gira, salta y lanza su característico fadeaway. Sin embargo, según su entrenador, Alex Bazzell, su juego de pies está “un poco oxidado”. Así que, en palabras de Melo, “ese maldito movimiento” se repetirá en su mente lo que queda del día. “Para mí, ahora y en el punto de mi carrera en el que estoy”, añade, “todo depende de la parte mental”.
Hoy en día tiene que ser así, porque a los 37 años y después de casi dos décadas en la NBA, Carmelo Anthony, jugador de…