No te la juegues, al menos no sobre el papel secante, probando una fragancia tras otra. Si quieres acertar de pleno solo tienes tres opciones: o suena la flauta o entrenas la nariz o te fías de tu coach. Es decir, de nosotros. De esto sabemos un poco, y nuestro veredicto como tribunal evaluador es que aquí tienes un aroma triunfador, de esos que hacen historia. ¿Justificaciones? Todas: originalidad, calidad, distinción… De hecho, su pertenencia al género de los perfumes orientales es casi una convención, porque se sale de todo lo conocido hasta ahora con una genialidad: el ensamblaje perfecto de las notas cítricas y el incienso. El resultado es una propuesta inclasificable, que deja recuerdo por su intensidad, pero sin resultar abrumadora. Con esta propuesta, que lleva en su…
