SEGURO QUE AL FINAL del entrenamiento estiras como es debido y cuidas lo que comes para que tu cuerpo no se lesione ni pierda su estado de forma. ¿Y qué haces con tu boca, le prestas alguna atención? Si no es así, ve cambiando tus hábitos. Para empezar, mientras hagas deporte, mantén un nivel óptimo de hidratación, porque la saliva evita la xerostomía (sequedad extrema de la boca), que favorece un desequilibro en los microorganismos en la cavidad oral y provoca problemas bucales. Pero olvídate, en la medida de lo posible, de las bebidas deportivas, ya que suelen llevar ingredientes poco saludables para tu dentadura, como fructosa, endulzantes artificiales, ácido cítrico, cafeína, etc., que dañan el esmalte, favorecen la caries, el sarro, la sensibilidad dental y la enfermedad periodontal. Opta…
