1 ¿COMES BIEN?
En principio, si estás sano y no tienes ninguna limitación en tu dieta (por ejemplo, no eres celiaco, etc.), puedes prescindir de los suplementos. Pero, según varios expertos, algunos hábitos podrían hacerlos necesarios. ¿Por ejemplo? Cocinar los alimentos a temperaturas por encima de los 100 °C o recalentar la comida hace que se destruya una gran parte de sus vitaminas. De todas formas, antes de decidirte a tomarlos consulta a tu médico, para no consumir vitaminas en exceso.
2 ¿TOMAS MEDICACIÓN?
Algunos medicamentos, como los antibióticos y los antiinflamatorios, afectan a la síntesis de vitaminas del grupo B. Y los antiácidos pueden interferir en las de los grupos A, C y D. Por eso, si tienes que tomarlos durante un largo periodo de tiempo, tal vez deberías…
