Romeo y Julieta es una historia inexplicablemente popular. A pesar de tener una retórica de complejidad desbordante -sobrevive y triunfa- su poética. No solo eso, como lectores luchamos por ella, y la traducimos hasta reducirla a nuestras posibilidades memorables. Una vez que nos encontramos con ella es imposible no ahondar sus acertijos, metáforas, historias, versos, sangre, complejidad, rapidez, angustia, conciencia: inconsciencia, frustración, desfogues sin sentir que aquella condensa la forma más valiente del amor… y que ésta es caprichosa (y obsesiva) hasta sus últimas consecuencias. La verdad de verdades del amor que jamás conoceremos, el fin último de la utopía romántica: que -alguien- muera por nosotros, o nos ame hasta morir. Es confuso entender y asimilar los porqués.
Existe más fragmentación de la justicia y la belleza, fractura la inocencia,…
