ENEMIGOS POR SIGLOS
La obsesión por el vello corporal no es nueva: a través de la historia siempre se ha tratado de domesticarlo o eliminarlo, ya que se considera símbolo de animalidad. En Mesopotamia, Fenicia, el antiguo Egipto e incluso en la Edad Media, la gente se depilaba por creencias religiosas que consideraban la piel lisa, sobre todo en los genitales, como una imagen de pureza ideal. A este fin, se utilizaban diversos ingredientes, instrumentos y técnicas como pinzas de bronce, limas, ceniza, vinagre, sangre de murciélago, resina de pino para ‘quemar’ el vello con cáscaras de nuez incandescentes o una mezcla a base de agua, azúcar y limón (una preparación que todavía se utiliza en Oriente).
LA OTRA CARA DE LA MONEDA
Hoy día, el vello corporal continúa siendo…