Hablar de cocina peruana es hablar de encuentro. Antes de la llegada de los españoles, ya existía una riqueza agrícola sin parangón: la papa, el maíz, la quinua o el ají eran parte fundamental de la dieta de las culturas preincaicas e inca. Con la conquista llegaron nuevos ingredientes como la carne de cerdo, la res, el trigo o la cebolla, que poco a poco se integraron en preparaciones locales.
Más tarde, las migraciones chinas, japonesas, africanas e italianas aportarían técnicas y sabores que terminaron de conformar un panorama culinario único. De esa mezcla nacieron expresiones tan características como la cocina chifa (fusión chino-peruana) o la nikkei (japonesa-peruana)”
Entre los ingredientes, la papa, sin duda, es el mayor legado del Perú al mundo. El ají, en sus múltiples variedades (amarillo,…