ESPECIALHITLER RECORDEMOS QUE, EN SABBAT, DÍA SAGRADO PARA LOS JUDÍOS, NO SÉ PODÍA TENER A NINGÚN AJUSTICIADO AGONIZANDO Y PARA ACELERAR LA MUERTE SE LES SOLÍA PARTIR LAS PIERNAS. En el caso de Jesús, al creerlo muerto, se le clavó la lanza para verificarlo. El milagro surgió a continuación, ya que el líquido que afloró del costado de Jesús –mezcla de agua y sangre– salpicó los ojos del soldado devolviéndole la vista que, años atrás, casi había perdido. Desde ese instante se le otorgó a la susodicha Lanza poderes divinos que, según la leyenda, permiten a quién la sostenga entre sus manos, sostener también el destino del mundo… Y que quién la pierda sufra todo tipo de calamidades, incluida la muerte.
Existen en el mundo tres lanzas que reclaman el…