“ME ENCANTA LA historia, PERO CUANDO LLEGA EL momento DE DIBUJAR BUSCO EN MI propio IMAGINARIO”. Pablo Ramírez llena de color, talento e imaginación feliz la paleta total black. Sus prendas son como un perfume: se nos aparecen en la vida cotidiana –en una vidriera, en una avant première, en Instagram, en el guardarropas, vistiendo a la tripulación de Aerolíneas Argentinas–, y el ojo sabe. “¡Ramírez!”
Austero, riguroso, elegante. Sus diseños son negros por fuera, aventureros por dentro, inspirados en la línea de los uniformes, los hábitos religiosos y el cine clásico de entreguerras. Su vocación nació en una escena memorable, comunitaria, ritual: cosiendo brillantinas y performateando ideas para el corso de Navarro, su pueblo. Y así, de Navarro a FADU. De FADU a París, Nueva York, Berlín, Estocolmo y…
