L’HERITAGE En Buenos Aires, sin importar la hora, es posible sentarse en un café típico, de esos con masas finas, a tomar un espresso y ver a la gente pasar. De fondo, hay jacarandás que florecen en noviembre y alguna que otra lluvia de abril, obras de teatro, funciones de cine y conciertos en todo momento y en todo lugar, peatones apurados, perros pequeños, casas históricas, monumentos coloniales y un huevo gigante frente a Plaza San Martín, hombres de trajes holgados, mujeres vestidas de negro y, probablemente, algún diseño de Prüne. Es más, cualquiera que haya vivido al menos un día, un par de horas, en una ciudad del país, seguro ha coincidido en tiempo y espacio con los accesorios de esta marca argentina que nació en 1999 de una…
