Carolina Moya es comunicadora social; Marisa Kesman, docente y Laura Egea, arquitecta. Sus caminos se cruzaron estudiando joyería. “Tuvimos afinidad ni bien nos conocimos”, dicen. Cada una fue haciendo su camino, creando piezas artísticas que expusieron en concursos, publicaciones y muestras en el país y el extranjero. A mediados de 2020, tras meses de confinamiento, decidieron hacer algo juntas. Empezaron a reunirse semanalmente y luego a diario para dar forma al proyecto. “Venimos de lugares distintos, entonces hay como una retroalimentación”. Tras un año y medio de trabajo, a finales del año pasado lanzaron su firma: AMHE.
Definen su propuesta como joyería de diseño. “Queríamos hacer algo disruptivo, brutalista: todo grande, con peso”. La línea cuenta con collares, aros, anillos, pulseras y tobilleras en metales como bronce o alpaca bañados…
