El paradigma de la fama cambió. Aquel lugar de privilegio antes reservado para estrellas de cine, cantantes o deportistas se diversificó. Los ídolos que hoy cotizan en alza son cocineros amateurs, bloggers, entrenadores y, sobre todo, ellas, las modelos. Devon Windsor (23) entra en esa última categoría: tiene más de un millón de seguidores en Instagram, más de trescientos mil en Facebook y casi cuarenta mil en Twitter.
Devon es modelo, sí, pero además tiene ese je ne sais quoi único, como dicen los franceses, y no solo es consciente de eso, sino que sabe explotarlo. Nació en 1994 en Saint Louis, Missouri. Su historia no es muy distinta a la de otras chicas de la pasarela: la descubrió un fotógrafo local en un bar-mitzvah de su ciudad natal cuando…