Appiolaza reinterpreta iconos originales de la firma, como el estampado de nubes, el traje de blanco y negro (homenaje de Franco a Coco), o eslóganes de amor y paz TAN ALOCADA Y, SIN EMBARGO, tras una mirada más profunda, tan real. En un primer golpe de vista, la primera colección del argentino Adrián Appiolaza parece estar en línea con las de sus predecesores y responder con fidelidad a los calificativos de extravagante, exagerada y extrema. Y, sin embargo, nada hay en esta colección que no pueda apropiarse cualquier mujer para este otoño. La teatralidad que reside en los estilismos responde a la necesidad de espectáculo, un habitual de la casa, pero no hay prendas imposibles en realidad. Jerséis de punto, cárdigans, faldas vaqueras, pantalones de vestir, camisas «oxford», gabardinas y…