No quieres un poco más?, ¡qué poco has comido!, ¡no puedes perderte el postre! Cuántas veces habremos oído estas frases los días de Navidad. Y no debemos tomarlas a mal, porque, aunque las cosas están cambiando, todavía se piensa que una de las mejores formas de agasajar a alguien - o decir “te quiero” sin palabrases a través de una abundante comida. Desde el 24 de diciembre, incluso antes, el centro de las fiestas y las reuniones familiares se traslada a la mesa. Y según lo que comas, cuantitativamente hablando, parece que lo estás pasando genial, bien o regular. Pero, ¡calma!, existen estrategias para no dinamitar tu salud digestiva ni tu bienestar, sobrevivir a los banquetes navideños y, de paso, aprender cosas que puedes aplicar el resto del año.
¡CÓMO…
