Nos cuenta la diseñadora catalana Teresa Helbig que es feliz reformando su casa, y que podría vivir en una obra constante, pues adora la sensación de cambio y transformación. No en vano, sus colecciones de moda son sinónimo de culto al detalle, a la puntada perfecta. Y sufre lo justo por ello, porque, por encima de todo, le apasiona. Desde su hogar, en un impresionante edificio del centro de Barcelona, hablamos con ella sobre moda, arte y proceso creativo.
-Teresa, esta casa era un sueño para ti, ¿qué la hace tan especial?
-Su arquitectura modernista, los techos altos, los suelos hidráulicos, las molduras o cómo su luz se va transformando a lo largo del día… Tiene ese equilibrio entre tradición e innovación, entre lo antiguo y lo atemporal, que me…